Normalmente asociamos la figura del logopeda con el profesional que ayuda a
los niños a decir la “RR”, sin embargo, el logopeda es una profesión sanitaria
que se encarga de prevenir, detectar, diagnosticar e intervenir en los trastornos
de la comunicación, el lenguaje, la voz, el habla, la deglución, la audición y la
adaptación (o readaptación) tanto en niños, como en adultos.
Así que nuestro ámbito de trabajo va más allá de enseñar a pronunciar
correctamente la RR.
Además, nuestro trabajo puede ir desde la prevención, por ejemplo, cuando un
profesor acude a consulta para que le ayudemos a mejorar su voz cuando no
tiene una patología vocal, o cuando teniéndola tenemos que hacer una
intervención para intentar que disminuya o incluso que desaparezca.
Por tanto, se puede acudir a un logopeda de forma preventiva o cuando ya hay
un diagnóstico.
Cuando me preguntan cuándo es necesario acudir a un logopeda en la
infancia, mi respuesta es: ante la mínima duda y lo antes posible, las frases “ya
evolucionará”, “es un problema de desarrollo más lento” lo único que hacen es
retrasar un diagnóstico, y por tanto, la intervención, con todo lo que lleva
asociado: problemas de autoestima, dificultad en las relaciones sociales,
dificultades de aprendizaje…
En resumen, ante la pregunta de cuándo acudir a un logopeda, podríamos
diferenciar de la siguiente manera:
Firmado: Itziar Merino Gómez de Lara
Pedagoga y Logopeda Col: 390181